Residuos cloacales en el Río de La Plata: es necesario y urgente que se construya una planta de tratamiento acorde para toda la Región Capital

Hoy día, todo el líquido cloacal de La Plata, Berisso y Ensenada se larga prácticamente sin ningún tratamiento a nuestras costas del Río de La Plata. Si bien estrictamente se posee una Planta de Tratamiento, la misma posee un funcionamiento muy parcial, y con capacidad sumamente insuficiente.

A los efectos de ejemplificar el cuadro de situación es que presento este Plano donde pude volcar, sobre una parte planimétrica del Partido de Berisso, el desagüe cloacal proveniente desde La Plata por el conocido como Camino de la 66, o más estrictamente denominada recientemente como Av Juan Domingo Perón.

Al descargar el fluido cloacal al Río de La Plata, el mismo se va mezclando con el curso de agua, y ese mezclado conlleva a una mayor dilución a medida que nos alejamos de dicho punto. Esto puede visualizarse de un modo ejemplificado con los radios indicativos de distancias con dicho centro, los cuales se dibujaron con separaciones de 1 km.

Es de imaginarse lo que representa la contaminación continua que provoca esta descarga sobre nuestro Río y en particular sobre nuestras costas ribereñas. Entre dichas costas, se suceden en Berisso al menos cuatro Balnearios, los cuales se encuentran indicados en dicho Plano.

 De ellos podrá apreciarse que el más cercano es la Playa Bagliardi, la cual se encuentra a sólo unos 900 mts de la zona de descarga. Le sigue la de Palo Blanco, también a una distancia muy cercana: unos 2,4 km, siendo (a mi modo de ver) las más expuestas a contaminación. Las otras dos Playas se encuentra a una mayor distancia: la Municipal a unos 9 km y La Balandra a aproximadamente 11 km.

Obviamente, para determinar el grado real de contaminación se deben hacer análisis en cada sector. De este modo se podrá determinar fehacientemente cuan expuesto estamos al tomar contacto directo con el agua.

Quiero dejar en claro mi posición: no debemos contaminar más nuestros cursos de agua dulce, de la cual no sólo extraemos para beberla (algo esencial para la vida), sino que a su vez la utilizamos como zonas de esparcimientos y contacto con la naturaleza. Estoy convencido que toda nuestra zona costera ribereña a su vez posee un enorme potencial eco – turístico, que podrá generar recursos económicos muy importantes y sin dañar el ecosistema. Pero para que esto último suceda, por nuestra salud y de la de todos que quieran hacer uso, tenemos la obligación de cuidarla, y dentro de esa premisa uno de los puntos claves es decir basta al volcado de líquidos cloacales no debidamente tratados.

Ing. Claudio Velazco

Buenos Aires, te quiero bien…

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